Nosotros

El Colegio Católico Notre Dame, fundado en el año 1916, es una escuela cuyo principal objetivo es la educación católica de estudiantes desde el nivel primario hasta el superior. Los grados del séptimo al duodécimo se trasladaron en el 1956 al campus actual y este nivel se definió como uno de preparación preuniversitaria. Nuestra realidad actual permanece afín con el carisma de nuestros fundadores, los Misioneros Redentoristas y las Hermanas de Notre Dame : evangelizar y educar sin mirar niveles socioeconómicos. Este carisma se actualiza a la par con la realidad puertorriqueña y con los retos del mundo moderno.No hay lugar para el elitismo o la exclusión en nuestra comunidad escolar. Es en esta colaboración entre estudiantes, maestros, servidores y padres, donde se constata nuestra preocupación solidaria con los pobres: misión de la Iglesia y nuestra prioridad. Es en la promoción y vivencia de valores cristianos que nuestros estudiantes estarán preparados para tomar conciencia de su responsabilidad con los más pobres y abandonados y contribuir así a transformar el mundo en uno más justo y más humano. Los padres son los primeros educadores de sus hijos, de ahí que nuestra filosofía educativa toma muy en cuenta a la familia. También reconoce la posición que tiene el educador en la formación del estudiante. Con esta visión y en unión a todos los integrantes de la comunidad escolar, queremos potenciar cada vez más la Pastoral Familiar para así poder mirar el mundo con los ojos de Jesús. Es nuestro propósito establecer una comunicación reconciliadora con un mundo fragmentado. Un mundo donde imperan la hostilidad y la violencia, lo que dificulta trabajar en armonía, y que destruyen a la familia, a la cultura y a la sociedad. Es, pues, nuestra esperanza motivar para reemplazar: la exclusión por la acogida, el egoísmo por la entrega y la indiferencia por el compromiso.

Himno del Colegio

 Viva, viva
Notre Dame que viva
ahora y en el porvenir
Alma máter de mis tiernos años,
a Dios me enseñas a servir.

 A tí siempre seré leal,
Alma máter, eres mi ideal.

 Que por sólo sendas de virtud
Tú guías a la juventud.

Viva, viva
Notre Dame que viva
ahora y en el porvenir
Alma máter de mis tiernos años
a Dios me enseñas a servir.